DEDICATORIA

Dedicada principalmente y especialmente a la mamá y a todos los hermanos con total y desinteresado agradecimiento; estando representando lo evidente en su persona, con una actitud positiva ante la vida, por su ejemplo, renunciamiento, sacrificios, por sus desvelos, sus deseos y su fe puesta particularmente en mí y también concretamente en todos y cada uno, como hijos de Dios que somos, en el mismo plano de igualdad y justicia han logrado dar su fruto a pesar de tener grandes virtudes y grandes defectos, como todos los seres humanos tienen en mayor o menor grado, de unión entre todos nosotros, para que estas relaciones humanas entre personas civilizadas, sean y den trigo limpio; viviendo con dignidad y con optimismo, afrontando el presente y así alcanzar una plena realización en nuestras vidas, aportando nuestro granito de arena.

VITALIDAD, CAPACIDAD Y EMOTIVIDAD

Solo se vive una vez y hay que aprovechar las oportunidades, no muchas, que nos da la vida, para realizarse como personas que van en el mismo tren o en el mismo barco de la vida, para ser felices, haciendo felices a los demás. Esto es esencialmente válido en todos los aspectos para llegar al ocaso de nuestra vida con un sentido pleno de lo que es nuestra vida en relación a las otras personas, sacrificando incluso a veces el hecho perenne de nuestro amor a nosotros mismos, proyectándolo hacia Dios, llegando todas nuestras aspiraciones a él.

Tenemos que tener pasión por la vida en todas sus modalidades, manifestaciones y epifanías, simplemente para que haya una felicidad compartida con cualquier vestigio de vida, en la que tenga sentido la madre naturaleza, responsabilidad del hombre principalmente, cuidándola y protegiendo todo genero de animales y plantas, tenemos que darnos cuenta de esa obligación que parte de nosotros mismos, para que disfrutemos de la contemplación que nos proporciona todo este sin fin de tantos bagajes y tantos atributos, en el que la mano del hombre, dado su raciocinio, tiene que darse cuenta y demostrar que esa cualidad que tiene en el lenguaje sea para diferenciarse del animal, respetando hasta la más mínima expresión de todo lo creado para cualquier forma de vida. En nuestras manos está que el disfrute de la vida sea una realidad palpable y que debe integrar hasta el más pequeño de entre los mortales.

Que estando en la tierra, miremos hacia el cielo azul cada vez más azul, desarrollando quizás de la mejor manera posible, ese espíritu arrollador que lo envuelve todo, y alcance a cada una de las personas, que nos acompañan en nuestra existencia a lo largo de toda nuestra vida; deseando que sea con tranquilidad y sosiego, para vivir en paz y, esperando empezar una nueva vida en paz y armonía, abierta hasta el infinito, siendo la máxima expresión de generosidad el que ofrece su vida en aras de un ideal por toda la humanidad, como tantos ejemplos que hay entre los que nos han precedido y que todavía están, o ya nos han dejado, siendo forjadores de destinos, viviendo el presente y olvidando el pasado, y así saboreándolo sin temer al futuro se consigue una vida plena, con una tranquilidad pasmosa, llena de paz interior, en la que veamos volcada toda nuestra existencia. En la vida hay que tener suerte, también hay que saber coger las oportunidades que nos ofrece la vida en forma de tren o barco; que nos conduzcan al éxito y a la felicidad que tanto anhelamos, a mi modo de ver, con cierto grado de estabilidad y relatividad, estando todo hecho de buenos propósitos para cada uno y sus semejantes.

Hemos de comprometernos con los que nos rodean, en la vida y en la sociedad que estemos inmersos, de tal forma, que para desear el bien a los demás es conveniente participar plenamente en cuerpo y alma en las diversas actividades que realizamos en esta vida; con todos los medios que tengamos a nuestro alcance. Para llevar esa alegría de que hablamos a los demás, hemos de ser nosotros a estos fines también alegres para llevar la alegría de este modo a otras personas; y que se contagie a cada uno de nosotros esa gran vitalidad, siendo imprescindible para triunfar en la vida estando en cercanía y en lejanía.

Cada persona, sabiendo sus inclinaciones o sus tendencias, las ha de usar como medio y no como un fin, en perpetua evolución positiva para disfrutar de todo y de todos en aras de la auténtica felicidad. Felicidad y gozo, que transciende toda nuestra vida para que algún día sea todo un vergel, en el que las personas sean valoradas en su justa medida, siendo más importante la esencia del amor que ocupa una parte muy importante en el uso y disfrute de los talentos que poseemos, para que esos miles de reflejos que nos rodean, todos esos dones que hemos recibido sean patrimonio de bienes materiales y espirituales; el uso y disfrute de los mismos, como realidad patente, ha de hacer la vida más llevadera con ese contrapunto de austeridad frente a la sociedad de consumo que denigra y degrada a los individuos y pueblos, siendo estos mismos individuos los que son esclavos de las cosas, estando privados de la libertad necesaria para poder vivir una vida en paz y armonía, de manera que se convierta así en un regalo en el que el factor suerte es importante..

Es deseable el no tener tedio o aburrimiento, teniendo y recibiendo la vida con los brazos abiertos para disfrutar y saborearla a cada instante en señal de agradecimiento; para desarrollar especialmente el arte de amar y el arte de vivir, así pues acojamos con generosidad lo que nos ofrezca la vida y brindando, fructifique y se vea multiplicado todo en todos y cada uno de los seres humanos. ¡Dar gracias a la vida, para vivirla en toda su plenitud! Hagamos un hueco a la contemplación… y entusiasmo… en definitiva para ser portadores de valores eternos; procurando, poner los medios necesarios, en ese plan de vida para saborear con el paladar la vida, si puede ser una vida larga tanto mejor, basándose en un equilibrio duradero; trabajando de cerca en esta sociedad, aunque pongamos todas nuestras influencias a nuestro alcance para poder paliar los efectos negativos que tiene esta aceleración en la que estamos metidos y abocados; en un clima de paz y sosiego y así llenar la vida para cambiar o transformar la sociedad y plantearnos así con dulzura en los distintos ámbitos en que nos movemos, la creación de nuevo de un mundo mejor y más humano para todos, forjando el destino y comprometiéndonos con hechos reales en la sociedad que nos ha tocado vivir, manifestándose en la fugacidad del momento para que destaque el talante humanitario trazando el sendero sin volver la mirada crítica atrás; siendo deseable que vivamos en el presente, olvidándonos del pasado; que como dice el refrán “agua pasada no mueve molino”; sin anhelar el futuro, para poder así construir un mundo más habitable para todos, impregnado de valores humanos, y vivir en paz, aceptando la vida que hemos de vivir por nosotros mismos y que otros no pueden vivir por nosotros.

Cuando tengamos que coger el tren o el barco no desperdiciemos las pocas oportunidades que tenemos, ya que esta vida es corta y es necesaria la felicidad en este mundo en cortos espacios de tiempo, detenidos en la historia personal de cada sujeto, cuidándola y mimándola con toda la ilusión y el cariño del mundo siendo la vida que nos es dada única e irrepetible.

La responsabilidad es camino que se trilla hacia la libertad fuera de todas opresiones de este mundo, en el cual los derechos humanos y los derechos sociales sean aplicables a todos los seres humanos, en igualdad de condiciones, ya que todos somos hijos de Dios y hermanos de sangre y poder alcanzar algún día la gloria y la vida eterna patrimonio de toda la humanidad.

Por los hechos los conoceréis, debiendo estar agradecidos a lo bella que es la vida compartida por toda la gente en su riqueza de unidad y diversidad, siendo de todos y para todos…

ESPLENDOR…
CORAZÓN…
ECUÁNIME….
ILUSIÓN PROPÓSITO…

Septiembre, 2017