Tú que me has visto nacer
preparado para la eternidad
en su principio y fin
concebido y nacido
el destino.
Vida terrena
cambiando a cada instante
en toda mi existencia circunstancial
empezando la andadura
ayudado
dispuesto para mi quehacer
en mí mismo
y socialmente adaptado para fructificar
como los almendros en flor
esperando la catapulta
cumpliendo en los más cercanos
bolas de fuego
para ver la luz que nos ayuda
satisfacción de darse
lo más hermoso que cabe en el interior
recibiendo, a veces, más.
Justo en pródigos caminos de la paz al darse
deseo, agradecimiento
ejemplo y realización
oportunidad para todos
rumbo en el bajel en sus travesías por el mar
contemplando y actuando en los encuentros
que permite la madre naturaleza-
Felicidad y vitalidad
tal vez limitada
corazón sangrante
que se cura, esperanzado
y transformándose en amor.
Madurez, sentido de la vida
rebeldía cansada y vencida
a través del tiempo
marcos, enriquecidos de oro en toda su perfección.
Posibilidades que alcanzan la plenitud de la persona humana
valor personal
sin esperar nada a cambio
todos y para todos
anhelar sin soledad.
Esencia del amor, en todas sus formas
sin miedo
cabalgando.
Sin mirar atrás
cada cual en la forma suya de ser
ofrecimiento que deja una estela
pequeñas virutas flotando de vida
como el mejor legado
tradición, juventud
soporte y callado
familia, mejoría
herencia, en todos los sentidos
futuro no muy lejano
deseando lo mejor, en las venas
sangre de nuestra sangre
lucha verdadera
diálogo y crecimiento, en los avatares de la vida.
Misión, sociedad y tiempo
un soplo de aliento.
Libertad, conduciendo
por siempre en la vida y para la vida.
Voluntariosa para la verdad.
Magia que se convierte en vida.
Lecho, empapado en mil perfumes variados de flores
dirigidos hacia la vida
se convierte en un cielo estrellado
que jamás se apaga.
Agua de atisbos naturales
impoluta, generadora de bienes
que lleva su cauce, suciedad borrada
hombro con hombro
alegría, fuente inagotable
imperfección borrada
generado de manos unidas.
Rebaños que abrevan
en halos de humanidad
Justicia
paisaje que se vislumbra
en el tiempo
día y noche
luz, color y sombra
validez para todos
en justa medida
Amor de la alquimia universal
cumplir pleitesía
en abrazos simbióticos al árbol plantado
dominio verdadero que cubre las necesidades vitales
favores terráqueos para el más débil
donde el río se estrecha en un fuerte apretón de manos.
Generosidad y camino de peregrinaje
salvando ideas bajos cestas de juncos
sufrimiento pasajero
decisión de libertad en lo más recóndito
corazón que palpita.
Héroes que dan la vida por cosas inadvertidas
reflejo de grandezas verdaderas y ocultas
en rostros humanos
en esplendorosos jardines de rosas
y todo tipo de flores en las que se afanan
jardineros, volcando su tiempo en loores
de bellezas
y que jamás se marchiten.
¿Hay algo más grande?
A ti río
en tu lecho reposo contigo
y en la orilla bendita del mar.