Nacen los niños con el tono blanco de las nubes

afecto que inunda el amanecer

para aquéllos que el tono amarillo del oro

los hace palidecer en su justa medida trascendental.

Ojo de águila que apenas inunda el nido para poder volar.

Libertad que apenas siembra los campos de arroz

en su amistad mágica y ancestral.

Concordia en los comienzos primeros de una pieza musical

que hace derretirse al león más salvaje

para así conquistar viviendo la novedad.

Almas de poetas con gran sensibilidad.

Todos aman y quieren amar

con sonrisa alegre de humanidad

tendiendo hacia el infinito.

Rostros ocultos que se ocultan tras el pedregal

naturaleza viva para inteligentemente poderse alimentar.

Surcos en los campos que riega el viñedo de las uvas

como es normal al pasar.

Brote de vida que las alas de los pájaros la hacen volar.

Palomas blancas que en los nidos quieren anidar

contemplando el cielo azul

para que renazcamos a nuestra propia libertad.

Lucidez que abarca la locura y cultura universal

respeto que calma las olas del mar.

Todo el mundo se inclina para poderlo besar.

Defecto que el amor lo torna todo a la par.

Surge la luna en el cielo para resplandecer

y podernos así guiar.

Inquietud de las estrella amarillentas e inmóviles

con esos sueños de bandera que deja el tiempo pasar

que corre y vuela en su largo caminar

sirviendo para cambiar el comer y ser comido

para cambiar al amor que destila felicidad.

Egregias son las tormentas de índole natural

que conduce a la calma para poder llegar a vivir en paz.

Vivencias poderosas que calman la sed

con todo un oasis de palmeras

y sus vidas en el avatar.

Toda serie de cambios de tiempos para triunfar

manantiales de agua que en la tierra han de brotar

bajo el jugo de vergeles

deseando riquezas por encontrar.

Riquezas que ensanchan el espíritu inmortal

de sus magmas que se tornan paisaje sin igual.

Lucidez para el blanco

locura para el negro

en simbiosis que se cruzan singularmente

orden que supera el orden

para que en buena justa

vencer sin apenas respirar.

El fuego con sus chispas revela los secretos de tiempos pasados.

Perplejidad inocente que puede borrar toda su falsa creencia.

Limitaciones que surgen en su propia tierra para dejarlas atrás.

Encarnizadas batallas de muerte en efluvios nítidos

para que las canas de las crines al viento podamos peinar.

Huellas sobre las huellas para alcanzar la meta.

Rayos y centellas algún fin han de solventar

mientras el mundo viva el sol lo amamantará

influencias lejanas de vida.

En la misma dirección del viento va a pasar

sin tener desperdicios de sus jugos.

Pan de la tierra blanco parando de boca en boca

fruto del trigo limpio que dejamos al pasar

cuando con los jarros de miel vertidos

las moscas se pueden atrapar.

Moraleja: haz el bien y no el mal.

Cuna que arrulla el mundo por toda la eternidad.