Trastornos de la personalidad

Los trastornos de la personalidad se caracterizan por patrones de percepción, reacción y relación que son relativamente fijos, inflexibles y socialmente desadaptados, que surgen como resultado de los esquemas cognitivos que el individuo va formándose desde la más temprana edad.
Sus patrones desadaptados de pensamiento y comportamiento se hacen evidentes al principio de la edad adulta, frecuentemente antes, y tienden a durar toda la vida si no reciben ayuda profesional.
Aunque la gente tiende a responder siempre del mismo modo a una situación difícil, la mayoría es propensa a intentar otro camino si la primera respuesta es ineficaz, en contraste, las personas con trastornos de la personalidad son tan rígidas que no pueden adaptarse a la realidad, lo cual debilita su capacidad operacional.

La terapia psicológica en los trastornos de personalidad irá destinada principalmente a trabajar los esquemas cognitivos que guían los comportamientos inadecuados del paciente

Otra característica común entre todos los subtipos de trastorno de personalidad es que generalmente no son conscientes de que su comportamiento o sus patrones de pensamiento son inapropiados; por el contrario, a menudo creen que son normales y correctos. Con frecuencia, los familiares o los asistentes sociales los envían a recibir ayuda psiquiátrica porque su comportamiento inadecuado causa dificultades a los demás. Cuando las personas con trastornos de la personalidad buscan ayuda por sí mismas (frecuentemente, a causa de frustraciones), tienden a creer que sus problemas están causados por otras personas o por una situación particularmente dificultosa.
Los trastornos de la personalidad incluyen los siguientes tipos:
paranoide, esquizoide, esquizotípico, histriónico, narcisista, antisocial, límite, evitador, dependiente, obsesivo-compulsivo y pasivo-agresivo.
El trastorno de identidad disociativo, anteriormente llamado trastorno de personalidad múltiple, es un trastorno completamente diferente.

Terapia Cognitivo – Conductual

La terapia psicológica en los trastornos de personalidad irá destinada principalmente a trabajar los esquemas cognitivos que guían los comportamientos inadecuados del paciente. Así mismo se dotará a la persona de estrategias, técnicas y métodos con el fín de controlar su comportamiento.

  1. Información y educación sobre el trastorno de personalidad que padece la persona. Informar acerca de las características del trastorno es condición indispensable para que la persona tome conciencia de que su comportamiento es desadaptativo y que requiere de la intervención profesional.
  2. Trabajar los esquemas cognitivos. En este punto el terapeuta y el paciente empiezan a identificar y trabajar las modificaciones de sus esquemas cognitivos y creencias que le llevan a adoptar un patrón disfuncional en su vida diaria. Es momento de quedarse con las creencias funcionales y desechar perjudiciales.
  3. Información sobre la importancia de las recaídas. Se trata de que el terapeuta y el paciente trabajen la idea de la oportunidad de crecimiento personal a raíz de una recaída. Una recaída puede ayudar a la persona a poder evaluar sus creencias y aprender de la experiencia, de esta manera podrá modificar y reevaluar la situación sucedida. Es primordial ver una recaída como una oportunidad para un avance.
  4. Entrenamiento en estrategias psicológicas. Se trata de entrenar a la persona en una serie de técnicas para controlar los impulsos y tomar control de sus conductas disruptivas. La adquisición de habilidades de autocontrol y tolerancia al malestar va a ser de las primeras cosas a trabajar para el control de las conductas de autolesión.
  5. Control del estrés ambiental. Dado que la mayoría de las personas con trastornos de la personalidad son muy sensibles al estrés, se les entrena en una serie de comportamientos y habilidades para que sepan afrontar las situaciones de una manera más adaptativa.

Es importante añadir que este tipo de terapia no es aplicable a todos los subtipos de trastornos de la personalidad, pues la investigación demuestra que algunos de ellos no se benefician de la terapia y otros simplemente no suelen acudir a terapia por la escasa repercusión que el mismo tiene sobre su vida.

Terapia Cognitivo-Conductual

Técnicas cognitivas:

  1. COMPRENSIÓN DE SIGNIFICADOS ASOCIADOS A LOS PENSAMIENTOS DEL PACIENTE: Se utiliza para especificar pensamientos generales y vagos.
  2. CUESTIONAMIENTO DE EVIDENCIA: Se usa para buscar evidencias para retar el mantenimiento de pensamientos y creencias (p.e ¿qué pruebas tienes para mantener que nadie le quiere?).
  3. RETRIBUCIÓN: Se utiliza para modificar las atribuciones- interpretaciones que el paciente utiliza (p.e ¿pueden haber otras causas que expliquen el hecho, a parte de que pienses que fue tu culpa?
  4. EXAMEN DE OPCIONES ALTERNATIVAS: Se usa para que el paciente se dé cuenta de que los acontecimientos pueden ser interpretados desde otras conductas de afrontamiento a ciertas situaciones (p.e. te cruzaste con tu amigo y no te hablo, y pensaste que debía de estar disgustado contigo por algo, ¿se pudo deber a otras causas, pudiste comprobarlo?, ¿cómo?).
  5. EXAMEN DE VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL MANTENIMIENTO DE UNA CREENCIA: (p.e piensas que puede ocurrir algo desagradable, como perder el control y dañar a sus seres queridos: bien hagamos una lista de las ventajas e inconvenientes de mantener esta creencia).
  6. USO DEL CAMBIO DE IMÁGENES: Por ejemplo el paciente mantiene imágenes de contenido catastrófico relacionadas con su ansiedad. El terapeuta ayuda al paciente a manejar situaciones con el afrontamiento gradual con relajación y auto-instrucciones incompatibles las cogniciones derrotistas.
  7. ETIQUETADO DE DISTORSIONES COGNITIVAS: El paciente después de identificar su pensamiento relacionado con el malestar lo etiqueta como un modo de separación emocional del mismo (p.e ¿Y si me da un ataque? ¡Ya estoy otra vez catastrofizando las cosas!).
  8. ASOCIACIÓN GUIADA: El terapeuta va explorando los significados asociados a un determinado pensamiento o creencia (p.e P: Puedo suspender matemáticas, T: ¿Y entonces que pasaría?, P: No pasaría de curso.., T: ¿Y entonces?, P: Soy un fracasado).
  9. DISTRACCIÓN COGNITIVA: Es muy útil para los problemas de ansiedad. Se induce al paciente a utilizar pensamientos, imágenes, sensaciones y conductas incompatibles con las ansiosas rompiendo sus círculos viciosos.
  10. AUTOINSTRUCCIONES: Se utiliza para reemplazar los auto-diálogos inadecuados o deficitarios de los pacientes (p.e en un paciente impulsivo, “Bien lo primero que haré es…”).

Técnicas conductuales:

  1. PROGRAMACIÓN DE ACTIVIDADES; Se utiliza para que el paciente ejecute una serie de actividades alternativas en el tiempo (p.e actividades gimnásticas en la situación de soledad donde el paciente suele llorar).
  2. ESCALA DE DOMINIO Y PLACER: El paciente lleva un registro de las actividades que realiza a lo largo de un día y va anotando hasta qué punto las domina y que grado de placer le proporciona.
  3. ASIGNACIÓN DE TAREAS GRADUADAS: Cuando el paciente tiene ciertas dificultades para ejecutar una conducta dada, el terapeuta elabora con él conductas graduales de menor dificultad en acercamiento hacia esa conducta final (en secuencias de modo que la superación de un paso haga más accesible el siguiente).
  4. ENTRENAMIENTO ASERTIVO: Se utiliza para que el paciente aprenda modos alternativos de resolución de conflictos interpersonales de modo que exprese sus deseos, derechos, opiniones, sentimientos, respetándose a sí mismo y a su interlocutor.
  5. ENTRENAMIENTO EN RELAJACIÓN: Se utiliza como técnica para que el paciente aprenda a controlar sus sensaciones de ansiedad. Puede incluir técnicas de meditación, yoga, etc.
  6. DISTRACCIÓN CONDUCTUAL: Se utiliza para programar actividades incompatibles con las conductas problemas (p.e al paciente insomne se le indica que no permanezca más de 10 minutos en la cama sin dormir, que salga de la habitación y se ponga a leer en vez de quedarse en la cama dándole vueltas a los problemas del día).
  7. REPASO CONDUCTUAL/ROL PLAYING: El paciente con el terapeuta recrean escenas que el paciente ha vivido recientemente con dificultades, adoptan papeles y van introduciendo modificaciones en ella hasta llegar a unas conductas más adecuadas.
  8. EXPOSICIÓN IN VIVO: El paciente afronta las situaciones que le producen miedo y que este evita, hasta que en su presencia deja de sentir miedo.