La actividad se planifica para todos los residentes, ya que desde la dirección del centro existe plena conciencia de los beneficios que el yoga aporta a nivel físico, mental y emocional a todas aquellas personas que lo practican.

Los objetivos que se fijan para los primeros meses de trabajo son los de aprender a relajarse mediante la respiración y mejorar el tono muscular y el equilibrio geométrico del cuerpo. Como objetivos específicos, los que siguen:

  • Aprender a respirar larga y profundamente, evitando respiraciones espasmódicas, demasiado superficiales, arrítmicas y por la boca.
  • Aprender a sentarse y permanecer de pie manteniendo la columna erguida.Tonificar y flexibilizar el cuerpo
  • Desarrollar la conciencia del cuerpo desde el Amor a este.
  • Conocer técnicas sencillas de concentración.
  • Trabajar la relajación para ayudar a reducir numerosos trastornos psicosomáticos.
  • Mitigar el estrés producido por el internamiento.
  • Crear un espacio que favorezca sensaciones subjetivas de felicidad.

La metodología seguida para estas clases se basa en Kundalini yoga para niños, con la incorporación de procedimientos recomendados para personas con enfermedad mental. Las clases tienen un ritmo dinámico y se planifican para que sean variadas, ilustrativas, mágicas y amenas. El resultado es un compendio de actividades yóguicas, un amplio abanico de herramientas que ayudan a estar más sano, más feliz y más equilibrado.

Cabe destacar la gran variedad de meditaciones dinámicas apoyadas en música que ofrece el kundalini yoga, estas son fáciles y divertidas de realizar y proporcionan unos avances personales impresionantes

Durante la clase se practican ejercicios de respiración, pranayamas, uno de los pilares de la práctica del yoga. Esta es una poderosa herramienta para entre otras cosas reforzar la salud, desarrollar la concentración, abrirse a las emociones, controlar los humores, desarrollar la calma,  la paciencia, la claridad mental  y la comprensión. En las clases de yoga la técnica de respiración larga y profunda se trabaja mediante ejercicios concretos y durante la realización de las distintas asanas, posturas corporales yóguicas, como parte integrante de las mismas.

Para realizar las asanas se utilizan como apoyo narraciones guiadas o cuentos sencillos. Además, en muchas ocasiones, aprovechando un cambio de actividad, se narra alguna historia o cuento breve con mensajes positivos. La selección de relatos es realizada con cuidado, eligiendo aquellos que aportan claves o abordan aspectos concretos y prácticos del buen comportamiento humano, como por ejemplo el arte de concentrarse en lo que se está realizando, lo inútil de quejarse por todo o la apertura a abrirse a la mejora personal…

La recompensa tras la sucesión de asanas realizadas es la relajación consciente guiada. Durante toda la clase tanto el ambiente, la actitud del profesor, como los ejercicios que se realizan inducen a la relajación, pero es en la relajación profunda cuando se integran nuevos patrones mentales y emocionales, se alivia el estrés, se revitaliza el sistema, etc.

En las clases también se ejercitan mudras en movimiento, gestos realizados con las manos y los dedos que permiten influir positivamente sobre los pensamientos y sentimientos. Esta práctica está gustando muchísimo a los alumnos, y prueba de ello es que hasta los más pasivos no se resisten a imitar estas coreografías que actúan sobre ambos hemisferios del cerebro, mejoran la concentración, la memorización y el equilibrio, además de proporcionar estados de calma y confianza.

Muchos residentes esperan en la puerta a entrar en clase e incluso acuden antes de tiempo

Finalmente practicamos meditaciones. Cabe destacar la gran variedad de meditaciones dinámicas apoyadas en música que ofrece el kundalini yoga, estas son fáciles y divertidas de realizar y proporcionan unos avances personales impresionantes.

El ambiente es muy relajado durante toda la clase, el hilo conductor es la voz de la profesora que conduce una hermosa y relajante experiencia guiada, mecida por música de mantras. Los mantras son un sonido o combinación de palabras que por su construcción, significado y ritmo, poseen la capacidad de concentrar la mente, elevándola hacia pensamientos positivos y productivos. Escuchar, cantar y vibrar con ellos va provocando una serie de consecuencias evidentes y otras más sutiles que el usuario reconoce y clasifica como beneficiosas.

Para la organización de las clases se han creado tres grupos clasificados por el nivel cognitivo y psicomotriz, en cada grupo hay algunos que permanecen en silla ofreciéndoles las adaptaciones pertinentes, y la frecuencia de la actividad es de una vez por semana para cada grupo con una duración de 45 minutos por sesión. además hay una clase complementaria semanal para que participe quien quiera independientemente de su grupo. Desde el primer día se van explicando las cosas que se hacen de una forma muy natural y sencilla, sin profundizar en temas mentales ni energéticos. Durante la clase se van dando pautas de cómo adoptar las posturas y realizar los ejercicios, explicando los beneficios que proporciona el trabajo que se están realizando e insertando descripciones de las actitudes ante la práctica extrapolables a la vida.

YogaA través de la práctica continuada, los resultados que se están obteniendo son muy buenos. En general, prácticamente todos los residentes asisten a clase de los cuales excepto alguno que decide marcharse todos participan y disfrutan de la clase de una u otra forma.

Desde la evidencia de los beneficios inmediatos que se obtienen con la práctica, que ellos mismos reconocen, vivencian y valoran, aumenta cada día su interés por practicar correctamente y aprender a utilizar las herramientas que proporciona el yoga para poder utilizarlas a la hora de lidiar con sus desequilibrios.

Muchos residentes esperan en la puerta a entrar en clase e incluso acuden antes de tiempo en espera de poder estar en el aula minutos antes de comenzar la actividad, debido a la relajación que les proporciona escuchar mantras, el olor a incienso y el ambiente cálido y relajante que se crea en la sala.

Ya son varios los que piden por escrito la sucesión de mudras trabajados en clase debido a la relajación que les proporcionan y afirman haberlos practicado en momentos de nervios, habiendo encontrado gran alivio. Los tiempos de relajación guiada consciente han pasado de unos 3,5 ó 4 minutos a duplicarse. Las posturas de equilibrio las realizan cada vez mejor, andan mucho más rectos, al menos en la clase, y las coreografías con mudras cada vez son más complejas y dinámicas.

Que el eterno sol te ilumine, El Amor te rodee, y la luz pura interior guíe tu camino.
Sat Nam.

Siempre hay alguno que está pasivo, que se encuentra mal… pero se intenta que por lo menos esté en la sala, que escuche la música y se le ayuda a que respire conscientemente, en muchas ocasiones acaban participando en alguna de las actividades.

El objetivo de las clases de yoga en general y en este caso en particular, es que lo aprendido en clase (técnicas de respiración, valores humanos, actitudes constructivas, etc.) lo integren en sus vidas. Para ello la práctica constante es necesaria, como en cualquier entrenamiento, pero en este caso la ventaja es que con cada paso que se da, la capacidad amatoria, el bienestar, la paz experimentada y la facilidad para sonreír es cada vez mayor.

El Mantra de final de la clase dice:

“Que el eterno sol te ilumine, El Amor te rodee, y la luz pura interior guíe tu camino. Sat Nam.”