En el fondo, toda nuestra tarea tiene una necesaria dimensión educativa, en el sentido más amplio de Educare, que significa extraer aquello que está dentro para que salga a la superficie; este tipo de educación es “para la vida” y no meramente “para ganarse la vida”. En este sentido, lo fundamental no es la adquisición de conocimientos externos, sino la formación de un carácter que nos ayude para afrontar los altibajos de la vida.

Entendemos por Educación, entonces, el conjunto de acciones que tienden a ofrecer al individuo la posibilidad y el deseo de convertirse en agente activo de su propio desarrollo y del desarrollo de su comunidad. El proceso educativo es un proceso abierto en el que el ser humano se realiza en el seno de estructuras sociales, culturales y económicas.

Nuestra actividad está dentro del marco de la Educación Permanente y se relaciona con determinadas formas no instructivas de la Educación de Adultos. Es educativa en cuanto a que aspira a un determinado modelo de sociedad poniendo los medios para caminar hacia su transformación estructural: genera cambios de actitudes, asimilación de valores, incorporación de hábitos y aprendizajes encaminados a la perfección de la persona.

Nuestra acción socioeducativa, por su carácter intencional, es consciente y, al perseguir unas metas muy claras de promoción humana y social, se enmarca en la modalidad de educación no formal. Tenemos en cuenta también el contexto social de la persona para que la intervención socioeducativa sea más eficaz.

Esto supone que sus manifestaciones prácticas estén sistemáticamente organizadas, partir de unos fines y plantear unos objetivos definidos, articular actividades y recursos, fijar medios, plazos y sistemas de evaluación para poder detectar posibles logros y deficiencias con el fin de mejorarlas.

Atendemos a las relaciones interindividuales y grupales en los ámbitos institucional, social y de desarrollo comunitario. Utilizamos métodos psicopedagógicos mediante un conjunto fundamentado y sistemático de acciones educativas no convencionales orientadas al desarrollo adecuado y competente de la socialización de los individuos, así como a dar respuesta a sus problemas y necesidades sociales. Nos valemos de la Pedagogía Social el ámbito teórico y la Educación Social en el práctico.