Todas las personas tenemos la necesidad de sentir apoyo , tener cerca a  personas a quienes podemos contar un secreto, confiar, hablar de nuestras inquietudes de nuestros deseos, divertirnos en compañía, aliviarnos, en definitiva sentir y tener apoyo en cada momento de nuestras vidas.

Cuando la enfermedad mental irrumpe en la vida de una persona, una de las consecuencias sociales que se provoca en torno a la trayectoria de la enfermedad es la ruptura de las redes sociales : amigos, compañeros/as del instituto, compañeros/as de trabajo en la mayoría de los casos siempre es la familia la que ejerce el apoyo en la vida de la persona que padece un trastorno mental grave.

El apoyo social es esencial en la vida de las personas, no desde la esfera social sino que el sentir y tener apoyo nos aporta seguridad y este hecho nos hace más fuerte para poder afrontar situaciones difíciles, por lo que nos aporta beneficios positivos para nuestra salud.

Siguiendo  las monografías Enfermedades Crónicas y adherencias terapéutica, 2010 :

En los últimos 20 años el apoyo social ha sido un tema de interés en la investigación de distintas disciplina tales como en la sociología, Salud Pública, psicología social  y comunitaria.

Ya que se han comprobado como el apoyo es un elemento amortiguador de estrés que alivia y ayuda a padecer una enfermedad crónica, incluso llegando a influir en la salud física y mental.

Los primeros estudios realizados lo podemos encontrar desde la sociología en el siglo XIX.  Durkheim muestra como el debilitamiento de los lazos de la familia, comunidad, etc se relacionaba con el suicidio y los estados de anomia, desde la sociología estado de anomia es la ruptura con las normas sociales.

La escuela de Chicago de sociología del 1918 se interesó en el estudio de los problemas psicológicos y sociales derivados de la ruptura de las redes sociales durante la revolución industrial.

En cuanto a la psicología distintas teorías han dado gran importancia a las relaciones sociales y su influencia con la salud y bienestar de la persona (Vaux, 1988). En los años setenta el  concepto de apoyo social tiene un reconocimiento de la comunidad científica como clave de investigación y de intervención podemos señalar los estudios realizados por Cassell, Cobb ambos comprobaron que las personas que experimentan sucesos vitales estresantes amortiguan las consecuencias psíquicas y físicas nocivas , cuando tales sucesos ocurren en circunstancias en las que el apoyo social está disponible( Cassel, 1976;Cobb,1976).

El concepto:  apoyo social y redes sociales

Una vez identificado el origen del apoyo social vamos a tomar como referencia la definición aportada por Pilisuk (1982):

Las relaciones entre personas que ofrecen no sólo ayuda material y emocional, sino también el sentido de ser importante y continúo objeto de interés y preocupación para los otros”.

Barnes ( 1954) definió las redes sociales como “ un conjunto de puntos que se  conectan entre sí a través de líneas”. Las redes incluyen personas y relaciones.

Las redes sociales desempeñan un papel fundamental como amortiguadores de los efectos en las situaciones estresantes en las personas vulnerables, este hecho ha quedado manifiesto en los estudios sobre la evolución de la esquizofrenia, como los efectos de los acontecimientos vitales en la esquizofrenia y depresión, y los efectos de las políticas de desinstitucionalización

Numerosos autores han estudiado las redes sociales de las personas que padecen problemas de salud mental, Biegel, Tracy y korvo ( 1993) describen las siguientes características:

a. Tamaño de la red: Menor tamaño respecto a la población general, existen evidencias en el que para las personas que sufre problemas de salud mental un tamaño pequeño de su red está asociado a mayor rehospitalización.

 b. Mayor proporción de familiares: La gran mayoría de apoyo social es trasferido a los miembros de la familia de la persona que sufre de problemas de salud mental.

 c. Mayor confianza y dependencia de la familia: Las personas tiende a mantener relaciones ambivalentes y conflictivas con los miembros de su red, que  como hemos dicho anteriormente formada principalmente por la familia

 d. Mayor densidad: las redes son más densas, esto quiere decir que hay mayor proporción de familiares en las redes que tienen relaciones entre ellos. Los apoyos son intensos con riesgo a no permitir el desempeño de  otros roles

 e. Menor reciprocidad: Las personas que sufren de problemas de salud mental tienden a no mantener relaciones recíprocas con los demás, ellos piensan que no pueden ayudar a los demás. Las personas con esquizofrenias tienen más índices de rehospitalización cuando sus relaciones son de  dependencia

f. Menos multiplicidad: Siempre es importante tener un abanico de posibilidades para poder relacionarse ya que la red de apoyo no siempre puede estar disponible

 g. Menos grupos pequeños: Las personas con problemas de salud mental tienden a interactuar en pequeños grupos: compañeros de asociación, centro terapéutico, etc  siendo beneficioso ya que según las investigaciones ejercen  una función en la prevención de recaídas

  h. Menos estabilidad: las personas que sufren reiterados ingresos hospitalarios se alejan y se distancias de su redes sociales : compañeros/as de estudios, trabajo, etc tienen mayor probabilidad de  que se pierdan en el tiempo y poder engancharse a sus redes de referencias

Podemos concluir que el trabajo con las redes sociales van a cumplir una función de integración y un factor importante de prevención de recaídas, dándole fortalezas a las personas y aliviando la carga de los familiares en las atenciones hacia los cuidados de la salud mental.