En muchas ocasiones tenemos la sensación de que no nos expresamos con claridad o que la otra persona con la que estamos manteniendo una conversación no se está enterando del mensaje que queremos trasmitir.

En el contexto de la salud mental estas sensaciones se multiplican ya que hay que tener en cuenta las características  de nuestro/a interlocutores, y en concreto las personas que  tienen  mermada parte de sus capacidades cognitivas y presentan problemas de atención. Sus familiares y personas allegada deben de tener en cuentas estas limitaciones y  por ello tenemos que intentar cuidar nuestra comunicación y que sea lo más efectiva posible.

La comunicación no es solo lo que decimos si no el cómo lo decimos, o sea nuestros gestos, movimiento, tono, ritmo de voz tienen la misma importancia que las palabras que estamos expresando, el 70 % de nuestra comunicación está compuesta por el componente no verbal. No causará el mismo mensaje si le decimos a nuestro hijo que lleva un corte de pelo muy bonito si en el momento de decírselo no le miramos a la cara, podemos crear mensajes contradictorio si no cuidamos la comunicación no verbal.

A continuación ofrecemos una serie de normas básicas que nos pueden ayudar a mejorar la comunicación no verbal:

  • Siempre mantener contacto visual cuando mantenemos una conversación, esto indica interés por la conversación
  • Intentar mantener en nuestra conversación un tono y volumen de voz adecuado, ya que si es demasiado bajo puede significar temor, inseguridad y de lo contrario un tono alto puede causar impresión de enfado , irritabilidad y generar en el otro/a actitud de defensiva o agresiva
  • Mantener la distancia física apropiada: todo lo que sea importante hay que hablarlo cara a cara no desde la otra habitación
  • Acompañar el mensaje con nuestro gesto y postura: si tenemos que trasmitir un elogio , es importante hacérselo ver empleando una sonrisa y un buen abrazo
  • Cuidar el lugar y el momento para hablar de cosas importantes: evitar lugares públicos, que nos pueda desviar la atención y elegir una hora en la que sepamos que estamos relajadas sin pensar en otras cuestiones o no dispongamos de tiempo suficiente

Ahora bien es difícil la tarea de poder expresar o decir algo a otra persona y más si es nuestro familiar y que sabes a priori que no va a gustar  : ¿ que hacer callarme? ¿ Evitar los temas de conversación que sabemos la otra personas no quiere tratar?….

A título de indicaciones y  basándonos en  las experiencias de las familias y la guía de apoyo para familiares ( Mª Pilar Arribas et al , 1996)  ofreceremos una serie de consejos que pueden ayudar

¿ CÓMO LO DIGO?

-Lo primero que hay que intentar es eliminar de nuestro mensaje las críticas: Dadle la información positiva, o sea empieza diciéndole aquello que sí ha hecho bien.

-Haga seguir la información negativa( aquello que no le ha gustado) con una alternativa positiva( o se dí lo que le ha gustado )

-Evite expresiones como nunca-siempre- o sea extremistas

-Haz preguntas o sugerencias NO acusaciones

-Plantees los problemas no lo acumules: es mejor hablar de los comportamientos que le gustaría cambiar regularmente

-Haz peticiones no exigencias: Esto significa respeto

-Céntrese en lo actual no saques los trapos sucios….

-Exprese satisfacción por las cosas que hace y no le desagradan

-Alentándole  a expresarle e interésate por lo que dice….

Y no olvides que pueden surgir problemas a la hora de llevar a cabo estas indicaciones ya que la persona enferma pueda huir y evadirse de los temas planteados, refugiarse en su enfermedad y justificarse, estos planteamientos hay que tenerlos en cuenta para no desanimarnos y confiar en la oportunidad de poder ayudar  a nuestros familiares a través de la comunicación .