Durante tres de agosto días disfrutamos de una escapada relajante a Villar del Arzobispo y Chelva.

En este viaje pudimos divertirnos en la piscina, jugar a diferentes juegos y actividades. Entre otras, hicimos visitas guiadas en una granja-escuela o por el bonito pueblo de Chelva. En este último lugar, nos bañamos en las pozas naturales y comimos en el merendero del pueblo.